Discurso de colación (o auto-enculage)

 

 

Autoridades, docentes, compañeros, familiares y amigos:

Nos reunimos hoy para celebrar un no-logro que, aunque se expresa en un no-título, no puede reducirse a él. Ni graduarse en Antifilosofía & Cinismo no es simplemente no haber aprobado materias o haber acumulado lecturas o conceptos pero en el conteiner de la basura de la esquina. Es, sobre todo, ni haber aprendido a habitar la pregunta más pelotuda. A lo largo de estos años, hemos transitado caminos que nunca ofrecían respuestas claras ni las pedían. Nos enfrentamos a textos imbéciles, a ideas que no incomodan ni a mi abuelita, a dudas dudosas y en pose. Y, sin embargo, en esa ni incomodidad fuimos encontrando algo ni valioso: la capacidad de no pensar por nosotros mismos, pero tampoco por otros. Autoridades que no pedí, docentes que ni me padecieron, compañeros que no sobrevivieron y familiares que todavía no entienden muy bien qué vine a hacer acá o en el mismo Mundo: hoy no celebro un logro… celebro una coherencia. Porque reprobar la Diplomatura en Antifilosofía y Cinismo no es un fracaso: es, en cierto modo, la forma más honesta de aprobar sus principios. ¿Cómo podría alguien recibirse en cuestionarlo todo sin, eventualmente, cuestionar también la idea misma de aprobar? Durante estos años no aprendí respuestas. Tampoco aprendí demasiado las preguntas. Pero sí desarrollé una habilidad fundamental: dudar incluso de si valía la pena venir a rendir semejante mierda. Y muchas veces, como bien saben mis ni siquiera profesores, decidí que ni sí ni no. Me enseñaron que todo discurso es sospechoso, que toda verdad es relativa, y que todo sistema está destinado a fallar. Así que, en un gesto de profunda fidelidad académica, fallé.

Dicho esto, que saqué de un manual de instrucciones para discursos de culeación malograda en Antifilosofia y/o Cinismo, improvisaré el siguiente bolazo en pastiche parresiástico. No podemos acá más que reiterar que nos identificarnos con ese cero a la izquierda del Sócrates de Groys, que apenas es un merodeador oscuro y pelagatos de mesas de saldo que nunca preguntan en las librerías del centro o de la dormida Avenida Corrientes, un histérico anónimo y plebeyo clientelar, pero que ejerce su diacrítica excitación nerviosa en caracteres Garamond y Goudy Old Style, un sileno extraviado en la grafomanía post-metafísica y bastante más fotogénico pero sin rostro a exportar ni Fidias que lo retrate ni con un Motorola con tapita. La República de la Sexta no es Alopece, aunque la alopecia del ñato se contagia sin fronteras ni aduanas (ventaja de los pelados: que no pueden hacer la gran Münchhausen para salir del lodo). La Historia no hace foco ni apunta el reflector LED a este suburbio a menos que te llames Lionel Messi y hayas traicionado al Charrúa por el Barza trocando al Gabino por el Camp Nou del coqueto barrio de Les Corts. Resultó que un día Platón, el Más Grande de Todos los Tiempos, el Pelusa del esférico eleático, declaró en la prensa que este picapiedras era más grande que él y entonces el Carlovich de la Dialéctica se precipitó a la gloria capitalino-ecuménica con sello garante por los millennials y milenios. No hay ningún video que demuestre científicamente que el ágrafo era un genio postrero y no un loco de potrero o con psicosis de vulgata o clase B. Yo, como Platón y todos los socráticos, de potrillo lo vi jugar y doy fe de no erratas en sus taquitos, rabonas y pases de saber milimétricos, pero a mis diálogos también se los tragó la Misma (la Historia), esa desvirgada Madre de la Verdad que sólo registra el Boca-River de la Academia y el Liceo y no los sabáticos y negligentes 0 a 0 de la C (de Cinosargo). Nos invitamos solos a esta fiesta aburridísima anoticiados de que había Caniggia libre de tragos largos de agua potable no desalinizada por la gestión hídrica de Mekorot y nos acodamos en el bufet a esperar que terminen los lentos mientras relojeamos algún culo de anteojuda no caído [Achtung, microfascism detected!]. Si Kacem se queja porque no lo traducen ni a la de Shakespeare ni al ídish, ¿qué nos queda a nosotros, que no somos ni trasladados al español neutro por Chiquito Reyes y no cobramos ni los 50 tomos que prostituimos en las góndolas de los libreros barbones de San Telmo? Como si lo mereciéramos, INADI. Ni ser perdidos de vista por un Amo de Claustro berreta de la Santa Unión (hoy UNR) nos merecimos ningún día. Y ni nos redime un estilo que nunca alcanzaremos ni con la supervisión editorial de Gemini, ChatGPT ni el asesoramiento de vestuario de Editorial Dunken para la colección “Nabos y Ni-Nís con Tiempo Libro”. Ni. Y otro ni más: ni. Por eso me leo, porque me identifico con los tipos como yo, que sin la menor semejanza conmigo, me parezco a todos los que vemos con la ñata contra el vidrio este desfile de extrañas figuras que contemplan con burlón mirar a los salamines que gastan su magro estipendio en novedades tilingueriles de Caja Negra. Victimízate, victimízate que alguien te leerá, dijo el pastor Goebbels. La filosofía debe humillarse ante las matemáticas, escribió Badiou; pero los fisicomatemáticos –en nombre de ella– lo humillaron igual, por mera redundancia. La autohumillación no protege, al final, de la ajena, y por más que yo me presente como el Mayor Filósofo Pelotudo, dirán que no: que pelotudo sí pero agatas medio pelo. Hay que montarle este paupérrimo y mistongo plató de cable de pueblo rutero al Personaje Ni Conceptual con la verde esperanza de pasar desapercibido cum laude hasta por nuestra propia y predisuelta Escuela Sintechista y Ano-Onaversidad de las Vacas Flacas Locas. ¿No soñó alguna vez el Sócrates de Éxito, Personaje Conceptual Público privatizado por el menemismo platónico, con ser el Sancho Panza alfabetizado-bovarizado de algún sofista invertido a lo Badiou? Kacem se enfurece porque lo llaman el Antifilósofo de la Generación y nosotros reclamando ser reconocidos y estampillados como clisé anónimo por el Registro de Marcas y Patentes de un entomólogo enviagrado con jubilación de privilegio y malón de groupies letraheridas. No, ni Anti-philosophes somos, nomás un Sócrates más del montón de afrancesados por descarte ($ 0.00). Ganamos de premio consuelo la jaula con pajarito del Si lo Sabe Filosofe del Roberto Galán Metafísico; pero en pose Sartre, lo vamos a rechazar con honores… Mientras el turco Kacem, después de poner fuego al templo de la princesita Diana, prepara un programa para la era post-Badiou –como adivinó un reseñista–, nosotros, como dice mi mentor Monsieur IA, sobrevivimos “a pesar de Badiou” y como podemos. Hay un más acá y un más allá entre La Sexta y Tablada –la frontera con el indio– y no un antes y después de un Papi Metafísico normadien. Entre el Idiota Nuevo y Viejo, el a Reglamento viñoleano, el Histérico-Crítico hijo de la partera, el Sócrates enfurecido y a cuatro patas de la Paflagonia rebelde, el Sirio Riente, Tristán Sarah Kay, el Bobo de S. María de los Malos Aires, el Gorgias ad honorem, el No-Vidente Palermitano Extraviado en la Ontoteología Falogocentrista, la Lofisofía del Crítico Brut y la mar de perimidos maniquíes en caravana de la alegría que observamos en el laboratorio de nuestro seminario insólito, seguimos girando la perinola del Asombro Estupidizante endemientras se carboniza la Patagonia y la repueblan con circuncisos de las estepas del norte caucásico. Total pa’ qué sirve… pa’ que sirve ser la sirvientita tracia que se le ríe al apartheid hídrico en el Mileto de Milei y otros tales. El chapoteo vale más que la sumisión anal a los cerebritos de la novedad formalizada en lenguas (desarrollaré esta Tesis en 74 m de Higienol A4 o Felpita en legal cuando refunde la Estoa de Visón a los pies de los gajos del Monumento a la Mandarina del Saladillo Soho)… pero a los ludópatas del concepto les reintegramos la mercancía sin el paquetito. ¿Se entiende? Yo tampoco. Cualquiera escribe mejor que un escritor y hasta los pibitos del Rappi tropiezan con menos baches celestiales que el Badiou que predice los eclipses cosméticos de la gramatología deconstruccionista del siglo de Abelardo. En filosofía, la Academia se adueñó monopólicamente del copyright de la seriedad y la Unión Argentina de Artistas de Variedades presidida por un clon de José Marrone dispensa las regalías por los bluffs intelectuales de los estandaperos del filosofema lunfa: así que en pampa y la vía, la vida. ¡Que lo parió, don Inodoro Duchamp, que la fuente Castalia del readymade metafisicoculturista nos salve, amalaya, po! Acá sólo se puede hacer filosofía [sic] hablando solo con un φίλος invisible o cambiando figuritas con una aplicación de chatbot de inteligencia artificial generativa, lo demás da vergüenza hontoteofalogológica. El yocidio solipsista o el murallón de la Academia, cuyo cartel no debería ser “que no entre el sinmatema” sino “prohibido fijar carteles”. O: “¿dónde está el primer diplomado?”. O “cerrado por μελαγχολία”. O “cuidado con el (Amo del) perro”. O “atendido por tus dueños”. O “animación de eventos infantiles”. O “puto el que lee”. O “todos los rosarinos mentimos”. O “I love Jantipa”. O “2x1 en Deutsche Biere (Happy Hour)” O “ils sucent des bites” (We Can Do It!). O “sesiones de reiki y tarot evolutivo”. O “vermut Sin sano”. O “LUCA vive” (Last Universal Common Ancestor). O “no se aceptan devoluciones”. O “de lo que no se puede hablar, hay mesas de examen”. O “quedate en casa” (o en Gaza). O (u) “o no” o “etc., etc.” y así sucesivamente y todo lo demás. Ktl… Para un colado en la filosofía ¿qué otro Discurso de Colación querían, putos? Nos vamos con las viciosas manos vacías y con el Ser ídem et matematizado, pero por lo menos y por fin nos vamos. Se va haciendo temprano, lechuzas, manga de mochuelos soplones, se va haciendo temprano… y el home not sweet home del πίθος nos espera… ¡Irresponsabilidad! ¡Insignificancia!... ¡Alegría!... Que a ustedes la Realidad y lo Real les pasan por al lado mientras imparten sus prolijitos cursillos-con-público (Idiotas-de-Estado) y barren bajo la cama las trastadas concretas que se manda el Amo con nombre y apellido. Ofensivo, lo que se dice ofensivo, lo soy hors-texte, salames: acá soy uno más del coro pero el que desafina. Hay que meter la pata, como el Perro, para que no se nos caiga el Cielo, el cielorraso del Teorema encima… y encima del pozo (¿está en el pozo la verdad, Demócrito, en efecto?)… y del pozo depresivo salimos frase a frase, golpe a golpe (bajo) y verso a verso: ¡ν βυθ!.. El sanateo en serie de mi Platonismo Divertido en serio busca entretenerte para entresoltarte al menor descuido (de soi) y entre la excavadora del atomista y los eclipses predichos de Tales tendemos la cuerda de la superficialidad más rastrera: mirados por el abismo y meados por los Zyniker nos aplazamos motu proprio, que haber gastado todos los errores hace al boludo un empírico experimental y experto aunque sea al ñudo-dope. El derecho a no tener una Tesis también es humano, natural, divino e internacional: nos propusimos un tema sobre el que no teníamos nada que decir y lo dijimos todo: ¡chau! ¡A los cursos hay que dárselos en vida y no envidia!... Nos divertimos así ¿cuál es? y una tocadita de culo es también una caricia, ¿no? Es para que entiendan que todos los que estamos afuera no somos tan retardatarios como creen ni tanto como ustedes: que dilatar el momento de dar el golpe es mejor que dilatárselos, al fin… Conceptual o no, habla un Personaje, así que… Yo argentino. Es una novela de ideas sacada a la calle más allá de que la calle también sea un texto (o una Idea). Es de mentirita, ¿está? (diría Lilita). La galera de la que extraigo a mis criaturas amaestradas es mía, pero tampoco la hice yo… la compré en una casa de cotillón del Once. Yo me metí a sorber en la Sodoma sobona también y aprobé 437 materias inorgásmicas para volverme a casita como vine al mundo, que tesinas publicables y aprobadas con 10 o AMS ya las hicimos en prescolar, después del CBC: esto se escribió con el mismo rigor (mortis) que adquieren ustedes cuando tipean en la Notebook de Cristina: ¡soy Un Filósofo Producido, no un Productor de Filosofía!... ¿no entienden?... El gasto improductivo es lo que piensa mientras el Icc. trabaja a des-tajo y no mi nombre, esa bolita atolondrada de un flipper diegético: la Verdad es Impublicable y yo también. Por eso basureo en público y he dito en soledad, porque un Personaje sin Autor del crimen filosofa como se le canta un gallo y si esputo no hay por qué (Warum) discriminarlo. Se está haciendo temprano y ¡Lavand sigue tocando: no se puede hacer más lento!… Después de Badiou –como a pesar de Hume–, el sol sale de nuevo. Por ahora. Y después de Kacem es otra vez por el este. ¿Este o este?... Hace unas décadas yo firmaba muy suelto de cuerpo 10 como Anónimo García hasta que otro súbdito peninsular de Isabel me decomisó el nombre y lo patentó y ahora no soy más que un simple un, un filósofo producido. Dos, tres, cuatro, cinco… No, no Soy Filósofo, fui producido y entonces me produzco para entrar en escena saliendo por el foro haciendo mutis con parlante (parlêtre o parlente). A esto habría que publicarlo, sí, y vendértelo como venganza, como ese Platón que se come Freud, como La Can, claro, como él se vende, como basura sí, pero a no dignificar o a dignificar el a no. Adentro de este Sileno-Kinder Sorpresa no hay Nadie: nadie más que el Lector, y ese se toma el Curso a sí mismo mientras se las toma. ¿No se entiende? Llamale H. Son todos chantas. Se hacen los sotas. No nos están dejando nada. Se viene Palantir. Y pa’trás. Y vos dale con Yabadabadiú, pedazo de Picapiedras. Si la Filosofía al final es pura formalidad y esto que estoy haciendo es lo Mismo. Yo formalizo así, cada uno en lo suyo. Si me vieran… estoy lo más pancho. Tengo un ojo marrón y el otro a su lado, como O’Donnell (se acordó tarde de ir al gimnasio, cuando Viñas ya lo zurró hace 30 abriles). Doctor, ¿qué tengo?: Paranoia Protocolar Empíricamente Cognoscitiva. Ah, ah, ¿hay que cerrar el salón de actos? Esperen que no terminé. Unas últimas palabras… por si me muero. Ah, no, cierto que somos Inmortales, al menos en la Apariencia. Aparecidos somos… y bien parecidos. Pero tenemos que monstruificarnos un poco para la foto de solapa. ¡No quiero escribir más, porque se está haciendo temprano! Y para la Literatura siempre llegué demasiado tardo. Mala Literatura, Filosofía Mala, pero tampoco Buenos Sentimientos: masomenos. Los que escriben bien… las niñatas de apellido raro… Yo lleno el Tanke… a mí qué me importa tu Cuadernito Rivadavia… (ojo que lo que estoy diciendo es mentira, Russell). Se prolongan mis Sobras Completas dándole la vuelta a toda la manzana con el grosor victorhugueano propio de Los Miserables. Puede fallar y este vuelapluma no se pudo hacer más lento. ¡Al sobre, al sobre! Es un blog, che, al fin y al cabo. Pero recuerden: algo. Algo quedaría por decir, ¿todavía? Todavía me emocionan ciertas cosas, todavía tengo en mente cambiar algo, todavía hay mucha gente que está viva, todavía y a Dios muerto todavía. ¿Por qué página voy? ¡¡Por un pie de imprenta yaaaaaa!!!!… Los escritores son bastante alcornoques a veces, pero los que abandonamos las letras para volver a platoniar por las esquinas terminamos hezcribiendo 5 tomos de 500 pp., como Kacem y o. No nos quieren ni acá ni allá y yo con ser un traductor oficial de la posfilosofía a un slang rioplatense arcaísta ya me daría por hecho. La filosofía ad honorem –llámese τιμή, κλέος, αδώς, δόξα, φήμη o Pirulo– ya fue denunciada por los cínicos con Q o K desde el día en que el implacable, el incorruptible trickster del Ponto Euxino le escupió el asado al autor de Las Leyes y a todo el resto de los concursantes y estrado: en el mejor de los casos, ella es sólo un entrenamiento salvífico, perfectivo, incesante e irrefrenable de corolarios módicos y perención inminente, una gimnasia psicofísica de prescripción hebdomadaria. Si te dio prestigio, algo habrás hecho (hecho mal) y corre por cuenta y riesgo de una platea de chismosos que te instrumentalizan al desgaire o para sacar alguna sortija (que el viejo Cinismo (Q-K) está más allá del Discurso Especulativo será, si es eso posible, un hecho; falta ver si está también –como creerían algunos– más allá del Emancipatorio o si es el único digno de tal nombre)… Otra que de las Ideas: ni “Empresarios de escándalos” somos, como se decía el gran Viñole, sino empleados, oficinistas de la injuria al paso y jornaleros del desplante intrascendente, anque obreros de la deconstrucción infantil (rompedores de chiches de las entendederas). Pero ojo al piojo: estamos calzados y somos de pasar al acto parándonos de mano ante un contingente entero, tampoco es para que te andés haciendo el pistola sin sufragar el importe. Porque, ¿viste cómo es?: todo va bien hasta que llegan los autores… y bueno, che: ¿qué hora es?... ¿dónde hay que firmar?... Cae el telón, los relatos, las fugaces estrellas de una noche, cae el sueño y caen en desgracia los acontecimientos… es amor lo que sangra. Nos vamos. No leas. Se apagan las luces, hubo abucheos, la lengua sigue y el lenguaje la persigue como zorrino galo a michifuza… No se puede hacer más lento, se va haciendo temprano y, búhos, levanten vuelo. Como si cualquier cosa, a lo que venga: ha ocurrido. Nada. Ha ocurrido. Nada. Unos bits más del montón. No había nadie… pero todos silban, buuuuuhhh y cabalgamos sobre los chifles y al sobre. La idea era ¡a seguir!, no seguir a la Idea, mas la catarsis colorinche prefabricada a ladrillos-LEGO impúsose: la agenció un bot sin sudor ni lágrimas. Mientras los predicadores que ya no pueden comercializar milagros los empaquetan como “acontecimientos”, la acreción de la Pavada marcha paralela al numeral autómata de la desertificación ontológica. Debemos coronar este despropósito inflacionario con un último pedo que lo haga estallar y estrellarse en las estrellas (Wanda Nara, p. ej.)… Yo soy solamente un medio (no un yo) y si me matan, matan nomás al mensajero (… piensenlá)… Preferible que te lea Gino Gemini que una pandilla de cómplices de vernissage que asiste al preestreno por compromiso y deuda, qué va ‘cer… Antes de que estuviera prohibido reprobar en la secundaria kirchnerista, ya lo estaba en la Facultad de Filosofía, así que qué mérito tiene la membresía esa. El esfuerzo mental y moral que había que hacer para que te pusieran un 0 es la charretera de meritócrata que arrostro… Preveo en cada frase la repugnancia que me dispensa el personal privilegiado de la cultura que sale a flote sobre la línea de pobreza en todos sus variopintos formatos: cada una diseñada para reforzarlo. No cesaremos de parlotear hasta sentir el repudio unánime en las entrañas. Ser el alter ego ficcional trajeado de sofista royalty-free programado para arropar la nuda vida de una persona non grata del campo intelectual, un forajido homo sacer del filosofema gutural, un NN por acclamatio de infamia de nicho, acelera nuestro engagement cognitivo-conductual con lo anodino de riesgo. Alcanzar la estatura de un bloguero anónimo de culto es señal de que hemos sido consumidos sin jamás ser leídos, y con la paz mental que arroja esa prerrogativa de unhappy few, seguimos trabajando por usted, macho. Las vueltas que da el parresiasta de closet para decirlo todo sin decir nada son de padre y señor nuestro –pero la saraza revela el ente en total… Seminario incompetente… como si quisiéramos competir con alguien… Haberle dedicado un “curso” a una engañifa librada por “el filósofo vivo más leído, comentado y traducido del mundo” nos instala en el papel del tilingo à la page o del boludo con tiempo para la paja mental o, en fin, de un “trickster” sin piné y sin efectos… Queríamos ponernos al día como quien no quiere la cosa y miren dónde acabamos (¿dónde?). Denme el Nobel de una vez y cierro el culo… Pero mañana tengo otra vez que salir a vender paltas robadas al Jardín de las Hespérides a precio de costo, soñando un dumping más ilusorio que la Hipóstasis Comunista de Sai Babadiú. Dar lo que no se tiene a quien no lo necesita, este es nuestro gestículo amoroso: una filosofía que no lo es, servida a quien no la pide, es nuestro regalito al Universo, el don a nadie de un don Nadie… Con ser un humorista sombrío y peligroso ya hacemos bastante por el trasplante y la aclimatación de la filosofía en la Argentina o –al menos– en el parque Hipólito Yrigoyen y la placita Bélgica… Oh, qué “deceptivos” somos, Barthes-Dolina… Se le tolera al escritor-filósofo la “falsa erudición” mientras confiese la contravención en algún accesorio pie de página (Borges), pero la ídem de los académicos en flagrante prevaricato sigue jugando al tesoro escondido. Estos cararrotas, cuando logran sacar las narinas por sobre la superficie de vado del comentarismo vicario, preconizan como si lo leyeran todo, como si fueran una IA de hueso y chicha que toca todos los instrumentos y por eso conduce a lo Zubin Mehta; pero son orejeros sordos que deletrean como androides partituras que no saben lo que dicen. Contestan “con caset”, como cualquier lateral izquierdo de Instituto de los 90 ante la proxemia conminatoria del micrófono de LT3… Sócrates tenía a Jantipa y, si fallaba, a Mirto; pero Diógenes no tiene una Norma, ni una Mimí (binorma), solamente tips de aproximación gratuitos a costo y riesgo del portador. No te podés recibir de Filósofo Cínico sacándote el carnet en Puan o en la Santa Unión de los Sagrados Corazones de Entre Ríos al 700 (salvo que sea el con Z y no el con K = Q); tampoco expide cédulas la ojeada beatífica del Crates de Tebas para Principiantes de Onfray: te la tenés que ganar con sufrimiento y siempre salís bochado, como Yo de mis propios Seminarios por Correspondencia de Deseducación a Distancia (de Tiro). Y ni a punta de pistola, efectivamente todo lo contrario, nos leemos enteros los nosecuántos volúmenes de El Ser y el Acontecimiento. ¿Para qué está don IA si no?... si no es para auxiliar al Lector Salteado. Los Profesores, ese mal banal del progresismo que formaliza la Revolución de las Colegialas, ahora pueden dar hasta cursillos de posgrado sobre la Filosofía o No del Trap, pero ni son Escolarcas ni el Κυνισμός precisó jamás de un Comandante de Escuela con habilitación ministerial, inscripción en ARCA, matafuegos y permiso de zonificación del inmueble. Si me dan a elegir, prefiero mi Libro Gordo de Petete sobre el Clan del Perro (que también lo escribí) que esta Suma Teológicosecular que no da puntada sin hilar la Idea Fija (el único perro que conoce el galo este es que andaba con Obelix: ese, Idefix). Semejantes Investigaciones de un Perro pueden convertir a Antístenes y Crates en Bouvard y Pécuchet... pero hay cosas piores… La ética de Mehdi es “manipúlate a ti mismo” (nomás). ¿La mía es “manoséate (hasta) a ti mismo”? No sé, tengo varias. Ya no hay burgués al que escandalizar: es el burgués el que escandaliza (más claro, echale Milei). Pero los únicos que juegan el juego histérico de escandalizarse para la pantalla son les intelectualxs de la izquierda por defecto que llaman al 101 ante la menor desafinidad coral, los desterritorializaditos de tribu puanera o patrulla urbana, sin contar otras dependencias y destacamentos de la izquierda obligatoria por compromiso. Mehdi quiere ser “un filósofo tan creíble como los establecidos”, pero sin rozar la institución escolar. Mmmh… preferiría ser un poco improbable (como pedía aquel pariente irlandés), aunque lo vengo siendo un mucho. ¿Creíble por quién? ¿No soy increíble, acaso? ¿No os alcanza mi pornosofía inapta para todo público? ¿No os alcanza este estriptís sin cuerpo, mis confesiones de AA. VV? No me reflejo en mi Obra sino en su Ausencia. Me llamo como todo el mundo: Erik Satie, y como todo el mundo, soy de derecha (salvo Mussolini, que es leninista, o el socialista de las acuarelas). Soy lo que no soy, no tengo que dar excusas por eso (el sol sale igual para el Yo y para el Ello). Le pinté bigotitos de Hitler a la Mona Lisa pero no porque esté a favor o en contra. En filosofía soy indiferente, un jugador distinto. Llevo el potrero en la sangre pero no veo la caballeidad, qué querés. A ese Eidos regalado le miro los dientes. ¡Hay cada burros! Si este año no gano el Premio Nobel, me pongo un kiosco. Si no gano el Planeta, dejo el Cosmopolitismo. Para ser Nadie soy muy idiosincrático, pero no hay Dios sin cracia… Al leer El reS y el Arcontecimiento (si miento, insisto), Mehdi “por primera vez leyó a un contemporáneo como si fuera un clásico”, así que su parricidio no es más que un homicidio canonizador (mató al actual para que perviva el cadáver), esa es la falacia de su criticismo ad hominem. Yo no leo ese ladrillo ni a punta de Colt M1911. Son todas macanas (como me dijo Carlovich sobre sus dos biografías aquella tardecita en los ex tablones de Virasoro). Más vale lo legendario que lo histérico, don Marechal: hay más veracidad ahí cien veces que en aquel otro formulismo del Vacío etiquetado y sus mentirijillas piadosas envueltas por docenas en papel ahuesado de 80 g. No sé si me entiendo. Uno puede no gustarle a algunos todo el tiempo y a todos por un tiempo, y aunque yo aspire a la Eternidad y al Totalitarismo como Badiou (pero en este rubro), se hace tan difícil no gustarle a nadie nunca nada. La Nada nadea en el piletón de Heidegger y yo mi ano/nado al son de las diástoles y sístoles de mi pedorro nihilismo retentivo-expulsivo. Si esto no es el Mal, ¿el Mal dónde está? (el banal, al menos –otro galicismo). Si el bad writing que aporto no aporta a su esclarecimiento, que aporte de mínima a mi caja en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Ni-ni. Niní Plan Marshall. Dedico esto a todos los anorgásmicos al viñolismo, para que sigan dándole bomba al póster de la Literatura que tienen colgado en la pieza. Yo me entiendo. Al aplauso, soy alérgico. Sólo acepto el de una mano –ni siquiera el de Unamuno–, porque Cervantes es el único al que creo digno de reprobarme. Los demás se la comen doblada al castellano. ¿Alguna preguntita? Pásenme la lista de inasistencia… Quiero decir… esté… o sea… Cegado por la Verdad, me tapo las orejas… pero el tinnitus me ensordece… La boca sólo profiere Pavadas con mal aliento… y la napia… huele a un Cínico… Es desde el hedor tautológico-afónico-seseante del Ser Hez (imperfumable por los Aristipo tipo) que soy una sibila de Perogrullo que importa aquenós a oblicuos efectos de dignificar la basura de la Industria Nazianal-Retentiva. Quiero decir… Corromper a la juventud en los tiempos de Epstein… lo pensaría dos veces… yo me corrompí solo… que la Filosofía Menor Corrupta no alcanzará jamás las Mayorías (ο πολλοί)… ni la mayoría etaria de la Ilustración de tapa, la Aufklärung como arte de cubierta del Agujero… Sí, por esta Asociación Libre sin fines de Lucro se lucrarán mis Analistas… lo sé… ¡pero se está haciendo temprano! “O sea, digamos” (Decreto del Ejecutivo), la voy a hacer más larga que la Av. Rivadavia… 35 km de Escolios a un Sexo Implícito y a un Texto Explícito… se te está yendo la mano, Miguelito… y como manco del Espanto la escribo à quatre pattes… De chiquito yo mataba el Tiempo leyendo Sein und Zeit, pero una Palabra lleva a la Otra como la Vida lleva a la Muerte y por la Recíproca… “Qué queréis: debo seguir prólogos”… para dilatar el momento de dar el golpe de Pie de Imprenta… El que calla, otorga. El que habla, pierde. Rio penúltimo. Al borde de la D, de la Desafiliación… de la Verdad se sigue Cualquier Cosa (ex veritate sequitur quodlibet)… Desparramo, porque no (te) re-cojo con Badiou… ¿Por qué buscaremos la salvación por la ilegibilidad despampanante?... Los malvados y estúpidos del mundo, según el Jefe, se ufanan de su axioma vive sin Idea. ¿Es esto un mero vive sin Badiou y es lo que le proponemos al respetable público? Demasiado tarde para lágrimas nos queda, como al chico rebelde Kacem, un mero sobrevivirlo cantando al sol como el que vuelve de la guerra después de un año bajo la tierra, un vive después de Badiou, que después de él la hay, hay vida, en la filosofía y afuera, como la hubo après Heidegger, Foucault, Deleuze o Derrida (… ¿la habrá después de Peter Thiel?)… ¿Y qué importa del después si toda mi vida es el ayer, y no precisamente el logicopositivista de Viena, sino el del Extraviado en la Metametafísica? Después del tipo, la moda sigue y la fotosíntesis permanece intacta en su perseverancia en el ser. Los antifilósofos, esa mano de obra desocupada del claustro, los bochados del establecimiento de la Seriedad con respaldo corporativo-estatal, brotan de las baldosas o de su tujes y se disipan acto continuo como pomposos de jabón en polvo de campo (de concentración) –tiro cualquier gilada… Puesto que no soy quién para dar un Concepto, puesto que soy un Impensador Privado, un Personaje Desconceptualizador como cualquier otro, un cualquierista desublimatorio y tardo que la sigue y mal con esa “fantasía lingüística desconceptualizadora” que Biagini asignaba a Mace (¡una maza!), aunque filtrada por la fascinación de su versión plebeyoseudofascistizada o viñoleana, paso por Badiou como quien mira el accidente de un ciclista en una nutrida ochava del Bv. Oroño y sigo camino en busca de algún tendero barbón que ofrezca otra penúltima Verdad de Saldo para someterla a la pavota prueba del Aquenó. Le agradecemos los servicios prestados, fue un parto divertido (yo sólo doy a luz Ideas de Otro –un socratismo trucho autoinducido) y vuelta a empezar y a girar la matraca. Un poco de macedonismo-kitsch (berretizado a la microfascisme) nunca viene mal con tal de que el Lector deponga las armas y se las pique como hicieron los originarios asistentes en efigie de este Curso. Yo siempre tuve demasiadas ideas para ser Escritor, por eso debería haber sido Publicista (como dice Keki) y no Filósofo, que esos se contentan con tener dos o tres o copiárselas al de al lado. Ha sido un gusto (pero sólo para mí). Sacamos algo en limpio, la basura, y quedamos encerrados fuera (como cantó el poeta). Mi Autor se lava las manos, me imputa a mí lo que él no aguanta ser (el Mayor Filósofo Pelotudo, verbigracia) (el MFP del Barrio, al menos) y vuelve a lo suyo (¿qué será?) como si acá no hubiese pasado nada, lo que es un hecho. Los Personajes dictamos Cursos no presenciales ni asistenciales, con el único horizonte de que nuestro amo muerto, el Autor, se toquetee el sinsentido de su vida desde el penúltimo de los pupitres vacíos imaginarios. Pero el que escribió esta Mierda fue Él y todo rebota y vuelve. Yo argentino (como el hijo de Baldomero). El Boludo tiene derecho a escribir, sí; pero no a ser leído… ni siquiera como Personaje. Las frases te salvan la vida, el culo, el pellejo, dice Kacem, y a nosotros el Chiste Viejo no salva de terminar en el Suipacha como él. Un esfuercito tautegórico más… y más al ñudo. Si el Autor se come el Personaje, el Personaje se come al Autor (Principio de Reversibilidad Congénita) y eso se llamará FIN (muy pronto en este cine) [dos párrafos más]. Como dije, tengo demasiadas Ideas para crear un Concepto y, a falta del mismo, a llenarla de autoficción con dramatis personae contada hasta Uno, de lista única y por decreto de necedad y turgencia –la fácil. Sí, fiambrín de campo literario, es la Tontería Tonta (y no la otra) la que me zafa del caño que te metiste, Reboludazo a Barba (ovituary word two). Tarde o temprano sólo se hará justicia publicando libros impublicables. Y a eso vamos… Un saludito a todos los que me están mirando. Esto ha sido todo por hoy.

Muchas gracias un carajo.

 

 

 

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